Mujeres en informática en Chile: ¿Qué queda por hacer?

El año pasado el nombre de la ingeniera Barbarita Lara resonó en los medios de comunicación. Ella fue la primera chilena en ser incluida en la lista de innovadores menores de 35 años del Instituto de Tecnología de Massacchusetts (MIT), llamada “MIT Technology Review”. Anualmente, esta institución selecciona a los mejores creadores, innovadores e investigadores de todo el planeta.

Su idea suena sencilla, pero no es como lo parece. Creó el Sistema de Información de Emergencia (SiE). Es un mecanismo que recibe información en el celular cuando las comunicaciones por red fallen en un desastre natural, como los terremotos, tsunamis o erupciones volcánicas. Barbarita Lara declaró a Emol.com, que su idea nació precisamente, por las consecuencias del terremoto del 27/F.

No obstante, para este logro, Barbarita sobrepasó la barrera y prejuicios que toda mujer vive al entrar en una carrera informática: La brecha de género. «Toda esta injusticia que se vive por ser menospreciada por estudiar, entre comillas, carreras que no son de ellas, que son carreras de ‘hombre’. Eso es mentira”, afirmó la ingeniera en una entrevista.

Y tiene mucha razón. Según una investigación de Microsoft Chile, Fundación Por Una Carrera y la Consultora Cliodinámica, respecto de la cifra de mujeres matriculadas en carreras informáticas, el 2018 fue el año con menor participación femenina. De las 54.461 mujeres matriculadas en educación superior, “solo un 8,9% de quienes escogieron estas carreras al egresar de IV medio eran mujeres, la cifra más baja de los últimos 5 años”, afirma la investigación.

Al revisar la matriculas y egresos, en todas las carreras, desde Técnico en Computación e Informática, hasta la Ingeniería Civil, sobre el 90% de ellas está compuesta por hombres. En Tecnova exploraremos las principales razones de estas brechas y que haríamos para eliminarlas. Cabe destacar que en Tecnova estamos equiparando esta brecha, contando con el 45% de sus colaboradores mujeres, entre las que se cuentan, subgerentes, jefes de proyecto, ingenieras, programadoras, administrativas y ventas.

 

Razones que incrementan la brecha de género de mujeres en informática

La situación es preocupante en vista de la integración de las mujeres en áreas donde históricamente, han estado excluidas. Ante ello, hay tres motivos que invisibiliza la presencia de las mujeres en informática.

  • Mundo laboralmente masculino: Chile es uno de los cinco países de la Ocde con mayores diferencias en remuneraciones por género. Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), por hora ordinaria, las mujeres en Chile ganan 10,8% menos que los hombres. Además, el desempleo femenino llegó al 8,2% en el trimestre marzo-mayo 2019, el mayor en 12 años justo cuando la participación de mujeres fue de 49,8%, la cifra más alta desde que hay registro.

Sin embargo, todavía está pendiente mejorar las brechas en cargos directivos (solo está compuesto por 13% de mujeres) y otorgar facilidades a mujeres embarazadas, quienes son las principales afectadas por el desempleo. Por tanto, todavía existe una estructura laboral donde prevalece el hombre.

  • Educación y formación temprana: Siempre nos han dicho, equivocadamente, que la matemática, economía o cualquier otra ciencia serían asignaturas más “masculinas”. Afirmaciones estereotípicas como “las mujeres no saben de lógica”, “son malas para matemáticas”, “son mejores en áreas más sociales” han mermado esta errónea creencia.

Lo anterior, es confirmado por la Asociación Chilena de Empresas de Tecnologías de la Información (ACTI), para quien la participación femenina en TI es cercana al 5%. Mientras que en EE. UU, está entre el 20% y 25%.

En el caso de Chile, donde según estadísticas, existirá un déficit del 31% de profesionales TI, cifra que alcanzaría las 19.000 vacantes, todavía sigue existiendo una brecha de género en la matrícula 2018 de Pregrado en Tecnología de 75% en desmedro de mujeres.

Entonces, si desde la formación temprana, se cataloga una asignatura en desmedro de otra en base al género, ¿cómo no habrá barreras?

  • La familia y cultura patriarcal/masculina: Para BBC mundo, pone como factor la llamada cultura brogrammer (mezcla entre brother y grammer, última parte de la palabra “programador” en inglés), referida a la “dominación masculina, poco acogedora e incluso agresiva con que se percibe el ámbito de la computación”. Esto alimenta creencias de mujeres que se sentiría en minoría, ajenas y poco capaces. Cuando la historia da muestra de lo contrario, como lo fue el caso de la actriz Hedy Lamarr, inventora del Wi-Fi, o Grace Hopper, quien inventó el primer lenguaje de programación, el COBOL.

 

¿Cómo “lo damos vuelta”?

En Chile, ya existen iniciativas para cambiar este escenario. Incluso, desde la formación temprana. Por ejemplo, Microsoft impulsó este año el “Digigirlz”, comunidad que busca incentivar a las niñas y jóvenes a seguir carreras en las áreas de STEM. Para ello, invitaron a niñas de 5to, 6to y 7mo básico de colegios de la comuna de Recoleta para compartir con organizaciones y mujeres protagonistas de la industria TI chilena, como la mismísima Barbarita Lara.

También este año, por un trabajo mancomunado del ministerio de Ciencia y de la Mujer, se implementó el programa SAGA (STEM and Gender Advancement). Un proyecto de UNESCO que “contribuye a la promoción de mujeres y niñas en STEM, apoyando a las principales partes interesadas en el diseño e implementación de políticas de CTI para la igualdad de género”.

Pero no sólo es rol de la empresa privada incentivar un enfoque inclusivo para las carreras de TI. Es en la educación en temprana edad, el espacio donde se debe abandonar los roles de género y estereotipos de “la carrera para hombre, la carrera para mujer”.

En Tecnova casi la mitad de nuestros colaboradores son mujeres, quienes aportan día a día sus conocimientos y compromiso, y conocemos de su gran aporte en el mundo de la informática.